- Adonis
...e quando me resignei na ilha das pálpebras
em ser o hóspede das conchas e dos rastros
vi que o destino é um frasco
com águas e fagulhas
pronto a fazer do homem
mito ou fogo lendário,
eu ia carregado sobre os ramos
num bosque lácteo enfeitiçado
seu dia, consagrado à loucura, era
minha cidade, e a noite recinto íntimo.
(Tradução de Michel Sleiman)
14/12/2014
09/12/2014
Lo digo de cuerpo
- Florència Vila
Disfruto centrando mi atención en el cuerpo porqué tiene un final. Es únicamente en el cuerpo donde encuentro un espacio cerrado. Hermético.
No hay nada más, más allá del cuerpo.
Es la misma sensación de tranquilidad que tenía cuando en el bachillerato estudiaba latín o sintaxis. Todo lo que había era aquello y no había nada más. El significado era cerrado. Tenía un final. El complemento directo era lo que respondía al qué.
Ahora sólo puedo encontrar este sentimiento en el cuerpo. Porqué ya no me tranquiliza estudiar sistemas cerrados. Necesito sentirlos.
Y sólo puedo sentirlos en el cuerpo. Para bailar o moverme, sólo necesito el cuerpo, y es el cuerpo y nada más allá del cuerpo lo que tengo que trabajar.
Me gusta que sea concreto. Que tenga unos músculos y unos huesos que de vez en cuando se lesionan. Me gusta que este cuerpo dependa de mi fuerza, que el hecho de aguantar mi peso sobre mis brazos dependa exclusivamente de mí.
Que sólo dependa de lo que yo soy. De la única realidad tangible que soy.
Y ya está.
Y me refugio en esto. En este sentir. Es en lo único en lo que puedo creer.
Me gusta sentir que mis piernas ya no aguantan más y demostrarme y demostrar a alguien, que nunca se quién es, que sólo depende de mi que aguanten un poco más. Porque -como había oído ya decir- “nadie sabe de lo que es capaz un cuerpo…”
Tenían razón.
Creo que en un pasado fui inconsciente de mi cuerpo. Aunque él se me expresaba y yo me expresaba a través de él, sin saberlo. Pero no lo reconocía. Porque lo ignoraba de alguna manera. Aun así, nunca lo desprecié. Ese no es mi estilo.
La ignorancia radicaba en que no era consciente de que era exclusivamente él quien me hacía sentir. Existir.
De aquí entiendo la hipocondría. Ese miedo a sufrir. Y a la vez esa emoción, la emoción de sentir fuerte, aunque sea dolor. Sentir que estoy viva y que la posibilidad de morir sigue allí, dando energía.
La capacidad sensorial es inimaginable. Y lo que puede aportar a nuestra existencia también. La capacidad de ampliación de nuestra percepción. Estuve mucho tiempo dando un exclusivo protagonismo a las ideas, tan distantes e huidizas. Colgadas de un poste carcomido por el paso, no del tiempo, sino de otras ideas.
Mientras que lo que quería absorber estaba justo ahí. Aquí. Y todo lo demás era un segundo plano. Un interesante segundo plano, pero sin sentido. Perdón: sin sentir.
Via Identidades Híbridas
Disfruto centrando mi atención en el cuerpo porqué tiene un final. Es únicamente en el cuerpo donde encuentro un espacio cerrado. Hermético.
No hay nada más, más allá del cuerpo.
Es la misma sensación de tranquilidad que tenía cuando en el bachillerato estudiaba latín o sintaxis. Todo lo que había era aquello y no había nada más. El significado era cerrado. Tenía un final. El complemento directo era lo que respondía al qué.
Ahora sólo puedo encontrar este sentimiento en el cuerpo. Porqué ya no me tranquiliza estudiar sistemas cerrados. Necesito sentirlos.
Y sólo puedo sentirlos en el cuerpo. Para bailar o moverme, sólo necesito el cuerpo, y es el cuerpo y nada más allá del cuerpo lo que tengo que trabajar.
Me gusta que sea concreto. Que tenga unos músculos y unos huesos que de vez en cuando se lesionan. Me gusta que este cuerpo dependa de mi fuerza, que el hecho de aguantar mi peso sobre mis brazos dependa exclusivamente de mí.
Que sólo dependa de lo que yo soy. De la única realidad tangible que soy.
Y ya está.
Y me refugio en esto. En este sentir. Es en lo único en lo que puedo creer.
Me gusta sentir que mis piernas ya no aguantan más y demostrarme y demostrar a alguien, que nunca se quién es, que sólo depende de mi que aguanten un poco más. Porque -como había oído ya decir- “nadie sabe de lo que es capaz un cuerpo…”
Tenían razón.
Creo que en un pasado fui inconsciente de mi cuerpo. Aunque él se me expresaba y yo me expresaba a través de él, sin saberlo. Pero no lo reconocía. Porque lo ignoraba de alguna manera. Aun así, nunca lo desprecié. Ese no es mi estilo.
La ignorancia radicaba en que no era consciente de que era exclusivamente él quien me hacía sentir. Existir.
De aquí entiendo la hipocondría. Ese miedo a sufrir. Y a la vez esa emoción, la emoción de sentir fuerte, aunque sea dolor. Sentir que estoy viva y que la posibilidad de morir sigue allí, dando energía.
La capacidad sensorial es inimaginable. Y lo que puede aportar a nuestra existencia también. La capacidad de ampliación de nuestra percepción. Estuve mucho tiempo dando un exclusivo protagonismo a las ideas, tan distantes e huidizas. Colgadas de un poste carcomido por el paso, no del tiempo, sino de otras ideas.
Mientras que lo que quería absorber estaba justo ahí. Aquí. Y todo lo demás era un segundo plano. Un interesante segundo plano, pero sin sentido. Perdón: sin sentir.
Imagens: Laurent BenaimVia Identidades Híbridas
07/12/2014
The Shadow of the World Passes Over My Heart
- Nikola Madzirov
I haven’t the courage of a relocated stone.
You’ll find me stretched on a damp bench
beyond all army camps and arenas.
I’m empty as a plastic bag
filled with air.
With hands parted and fingers joined
I indicate a roof.
My absence is a consequence
of all recounted histories and deliberate longings.
I have a heart pierced by a rib.
Fragments of glass float through my blood
and clouds hidden behind white cells.
The ring on my hand has no shadow of its own
and is reminiscent of the sun. I haven’t the courage
of a relocated star.
(Tradução de Peggy e Graham W. Reid)
I haven’t the courage of a relocated stone.
You’ll find me stretched on a damp bench
beyond all army camps and arenas.
I’m empty as a plastic bag
filled with air.
With hands parted and fingers joined
I indicate a roof.
My absence is a consequence
of all recounted histories and deliberate longings.
I have a heart pierced by a rib.
Fragments of glass float through my blood
and clouds hidden behind white cells.
The ring on my hand has no shadow of its own
and is reminiscent of the sun. I haven’t the courage
of a relocated star.
(Tradução de Peggy e Graham W. Reid)
05/12/2014
palavra-mágica
- Demetrios Galvão
quando os pés adoecem
e esquecem os caminhos
o corpo precisa inventar voos.
os peixes nadam na profundidade da costela direita
na obscuridade do entre-ossos
migrando para o aconchego do litoral carnudo.
(a língua quando bem plantada
atinge veios profundos
manancial voluptuoso de fabulações)
busco então, a sobrenatural beleza:
as ancas africanas, a envergadura monárquica,
a anatomia incendiária.
me visto de asas e de lâmpadas
e vou ao teu encontro
com uma palavra-mágica adornando os olhos.
quando os pés adoecem
e esquecem os caminhos
o corpo precisa inventar voos.
os peixes nadam na profundidade da costela direita
na obscuridade do entre-ossos
migrando para o aconchego do litoral carnudo.
(a língua quando bem plantada
atinge veios profundos
manancial voluptuoso de fabulações)
busco então, a sobrenatural beleza:
as ancas africanas, a envergadura monárquica,
a anatomia incendiária.
me visto de asas e de lâmpadas
e vou ao teu encontro
com uma palavra-mágica adornando os olhos.
permanece na língua
- Mariana Botelho
permanece na língua
o sabor de lima
e é doce -
como diz a memória
fruta
colhida
fora do tempo
o sabor de lima
e é doce -
como diz a memória
fruta
colhida
fora do tempo
Na noite
- Henri Michaux
Na noite
Na noite
Eu uni-me à noite
À noite sem limites
À noite.
Minha, bela, minha.
Noite
Noite de nascimento
Que me enche do meu grito
Das minhas espigas.
Tu que me invades
Que marulhas, marulhas
Que marulhas a toda a volta
E fumegas, és tão densa
E muges
És a noite.
Noite que jaz, noite implacável.
E a sua fanfarra, e a sua praia
A sua praia ao alto, a sua praia em toda a parte
A sua praia bebe, a sua lei é rei, e tudo se enleia sob ela
Sob ela, sob mais fino que um fio
Sob a noite
A Noite.
(Tradução de Margarida Vale de Gato)
Na noite
Na noite
Eu uni-me à noite
À noite sem limites
À noite.
Minha, bela, minha.
Noite
Noite de nascimento
Que me enche do meu grito
Das minhas espigas.
Tu que me invades
Que marulhas, marulhas
Que marulhas a toda a volta
E fumegas, és tão densa
E muges
És a noite.
Noite que jaz, noite implacável.
E a sua fanfarra, e a sua praia
A sua praia ao alto, a sua praia em toda a parte
A sua praia bebe, a sua lei é rei, e tudo se enleia sob ela
Sob ela, sob mais fino que um fio
Sob a noite
A Noite.
(Tradução de Margarida Vale de Gato)
Assinar:
Comentários (Atom)


